BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

Desde La Paz hasta Cala Cala hay unos 330 kilómetros de viaje a través del altiplano boliviano. La ruta atraviesa Oruro, Llallagua y Uncía, siguiendo antiguos caminos mineros que conectan el norte de Potosí con el altiplano paceño. A medida que el vehículo avanza, el paisaje se transforma: el asfalto da paso al polvo, los cerros se vuelven más áridos y el aire más frío. Tras unas seis o siete horas de camino, se alcanza finalmente Cala Cala, a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde el viento, la piedra y el silencio definen el ritmo de la vida.

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