BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

INFANCIA, PROMESA Y DESAFÍO NACIONAL El mayor capital de un país son sus niños, y el Estado tiene la obligación de garantizarles una vida digna con salud, educación y alimentación. Ellos representan no solo la esperanza sino también la posibilidad real de transformar la sociedad. Cada herramienta que se les niega es un futuro truncado, una promesa incumplida. Asegurar su desarrollo es asegurar el destino mismo de la nación. 86

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