BOLIVIA EN LOS AÑOS 80
APARAPITAS Y LUSTRABOTAS La figura del aparapita (del aimara aparaña, cargar ) ha sido parte fundamental de la vida urbana paceña. También conocido como k’epiri, este trabajador migrante llegó desde las comunidades rurales empujado por la pobreza del campo. Su oficio consiste en transportar pesadas cargas sobre la espalda, reemplazando al animal de tiro o a cualquier otro medio de transporte. La presencia de los aparapitas revela las marcadas diferencias sociales y étnicas que caracterizan a la ciudad. Mientras sostienen con su fuerza física el movimiento cotidiano de mercancías y el abastecimiento urbano, suelen ocupar los márgenes económicos y sociales. Su figura encarna la precariedad, pero también la resistencia de quienes, desde el anonimato, hicieron posible la vida diaria en La Paz. El lustrabotas ha sido un oficio característico de la vida urbana paceña. Generalmente jóvenes o adultos de sectores populares, se ubicaban en plazas, mercados y calles de gran tránsito, ofreciendo su trabajo a oficinistas, comerciantes y transeúntes. La escena refleja dos mundos que se cruzan: mientras el cliente lee el periódico, símbolo de información y actualidad, el lustrabotas cumple una labor esencial pero poco reconocida, marcada por la precariedad. Estos servicios, parte de la economía popular urbana, muestran cómo el trabajo informal sostenía el día a día de la ciudad, al tiempo que evidencian las diferencias sociales y económicas de la época. 64
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