BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

PASTOREO Y TEJER, EL DIARIO VIVIR Al final de la jornada, dos mujeres regresan a la comunidad tras cumplir la labor de pastoreo. Mientras las ovejas se alimentan en el campo abierto, sus manos no descansan: hilan, tejen, crean. Así, el cuidado del rebaño se entrelaza con la continuidad de oficios ancestrales, en un ritmo cotidiano donde la tierra, los animales y el tejido forman parte de una misma vida. En estas tierras altas, el trabajo de las mujeres es también el pulso de la comunidad y la certeza de que, a pesar de la dureza, la vida continúa. Con cada regreso –como el de las campesinas con su rebaño– se renueva la esperanza de que un nuevo día traerá mejores horizontes para la comunidad y sus habitantes, porque cada jornada entregan lo mejor de sí mismas . 196

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