BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

DESDE EL MURO Cada rincón del pueblo se convierte en escenario. Mientras la multitud se agrupa en torno a la celebración, algunos jóvenes han encontrado el lugar perfecto para no perder detalle: desde lo alto del muro de adobe observan, comentan y participan a su manera. Esa búsqueda de un sitio preciso para mirar no es solo curiosidad, también es una forma de afirmar que todos, desde distintas posiciones, son parte del mismo acontecimiento colectivo. Desde las alturas se mezclan sus voces con el murmullo de la plaza, se cruzan las risas y las exclamaciones, como si el muro se transformara en un puente que los une al corazón de la fiesta. 156

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