BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

EL LATIDO DEL COMBATE La multitud vibra con cada movimiento. En el centro, los combatientes se abren paso entre los cuerpos, retando a su oponente con pasos firmes y brazos tensos. El aire huele a tierra húmeda y chicha fermentada, mientras el sonido de tambores y quenas se mezcla con los gritos de aliento. No hay espectadores pasivos: todos participan del rito, ya sea en el choque de puños o en el latido colectivo que sostiene la tradición. Un juez, látigo en mano , vela porque se cumplan los códigos del combate , pues incluso en la lucha existen reglas que preservan el respeto y la memoria. 150

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