BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

EN ESPERA DEL INICIO DE LA CELEBRACIÓN Apoyada contra la pared áspera de adobe, la muchacha contempla en silencio la calle polvorienta que se abre frente a su casa. Sus ojos reflejan una mezcla de timidez y expectativa: sabe que en el altiplano la vida suele repetirse entre el campo y el hogar, y que el destino de las mujeres rara vez deja espacio para sueños distintos. Pero hoy el aire se siente distinto. El rumor de pasos y música que se acerca quiebra la rutina. Los ecos de charangos y zampoñas , cada vez más nítidos, anuncian la proximidad de las comunidades. La joven respira hondo: por algunos días, las preocupaciones quedarán atrás. Las calles que ahora permanecen desiertas se llenarán de vida y risas. El tiempo de la fiesta ha llegado, y con él, la posibilidad de que todo, aunque sea por un instante, cambie. 112

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