BOLIVIA EN LOS AÑOS 80

EL VIENTO Y LA MONTAÑA MODELAN LA TIERRA ANDINA El terreno se abre en surcos irregulares, como cicatrices que el agua y el tiempo han marcado sobre la piel de la tierra en Cala Cala. Un cauce seco, con apenas hilos de agua y piedras sueltas, serpentea hacia el horizonte, guiando la mirada hasta una pequeña construcción de techo de paja que parece resistir el viento y el olvido. Al fondo, las montañas se levantan imponentes, su superficie áspera y desnuda guardando el silencio de siglos. Algunas figuras humanas, pequeñas en la distancia, cruzan lentamente el altiplano, recordando que, en este paisaje vasto y severo, la vida avanza al ritmo paciente de quienes lo habitan. 98

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